lunes 12 de septiembre de 2011

Vestidos de fiestas para las embarazadas


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Los vestidos de fiesta son aquellos vestidos que nos vamos a poner en momentos especiales, como por ejemplo tener que acudir a una boda. Y estando embarazada, podéis llevar todo tipo de modelos en vestidos de fiesta, ya sean cortos (que de hecho están de moda) o largos.
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Los vestidos de fiesta  para embarazadas los podréis encontrar también con las tendencias que se dan para este tipo de vestidos y en la moda de las que no están en estado de buena esperanza.
Así los tenéis con colores muy vivos o con estampados variados .Además aquellos que llevan lazos o detalles de brillantes también serán vestidos a la última ya que estas son algunas de las tendencias que se dan en los vestidos tanto para 2011 como para 2012.

Algunos estiramientos que te harán sentir bien en el embarazo

En el embarazo y el parto se activa una hormona denominada elastina que es responsable de todos los estiramientos que se deben realizar en una mujer embarazada. Esto quiere decir que en la realización de los estiramientos en el embarazo hay que tener especial cuidado al estirar ya que lo hará más sencillo de lo normal.



Los estiramientos musculares se aconsejan en cualquier etapa de la vida con el fin de mantener las fibras musculares flexibles y oxigenadas, las articulaciones libres de tensión y contrarrestar los vicios posturales que hacen que nuestros músculos se acorten y creen desequilibrios que a la largan crean lesiones.

Y aunque en el embarazo se active la elastina y haya que tener un poco más de cuidado al estirar es especialmente importante realizar estiramientos ya que el cuerpo sufre un montón de desequilibrios y la musculatura sufre variaciones en su mecánica con el fin de realojar la nueva vida en el interior del cuerpo.

Como siempre antes de nada ten claro que puedes lesionarte si estiras más de la cuenta, así que aplica el de sentido común, estirar lo justo y adecuado te generará muchísimos beneficios, así que realiza estiramientos durante unos diez o quince minutos tras el ejercicio que realices diariamente (caminar, nadar, yoga…).

A continuación os vamos a exponer 7 estiramientos adecuados en el embarazo para compensar los desequilibrios que surgen, pero sin forzar el estiramiento porque los ligamentos están más laxos de lo normal y podrían sobreestimarse (consulte a su médico en caso de embarazos complicados):

  • Columna y lumbares: nos ponemos de cuatro patas y arqueamos la columna al máximo durante 15 segundos. Ahora la hundimos al máximo durante otros 15 segundos. Realizar 3 repeticiones arriba y abajo.
  • Isquiotibiales: ponte de pie y sube la pierna encima de un taburete y estírala sin doblar la rodilla, con el el pie formando un ángulo de 90º respecto al taburete. Ahora con la espalda recta se flexiona la pierna que está apoyada en el suelo. Mantén 30 segundos y repite con la otra pierna, dos veces con cada una.
  • Cervicales: ponte de pie e inclina el cuello hacia un lado, ayudándote con el brazo sobre la cabeza, mientras que bajas el brazo libre. Mantén 30 segundos y cambia de lado. Hazlo dos veces.
  • Abductores: coge un cojín debajo y colócalo debajo de los glúteos. Coloca un pie en frente del otro formando una V con las piernas flexionadas mientras que las dejamos caer a los lados durante 20 segundos, repitiendo la acción 3 veces.
  • Cuádriceps: acuéstate en una superficie blanda de forma lateral. Recoge el pie de la pierna que queda arriba con la mano del mismo lados y tira de él hasta acercarlo lo máximo al glúteo. Aguanta 20 segundos y cambia de pierna, 3 veces por pierna.
  • Ciática (piramidal): túmbate boca arriba y cruza las piernas. La pierna de abajo debe empujar a la de arriba, que np hace fuerza, hacia el pecho. Mantén la posición 30 segundos y haz lo mismo con la otra pierna. 2 veces con cada pierna.
  • Glúteo: ponte de pie y eleva una pierna recta por detrás del cuerpo unos 5 cm- Mantén la tensión y durante 5 segundos y cambia a la otra pierna. Haz tres series de 6 repeticiones con cada pierna.

miércoles 7 de septiembre de 2011

Como ayudar a los niños a adaptarse a la escuela (II Parte)


Despedirse del niño, no desaparecer

Algunos padres creen que es mejor dejar al niño en clase y desaparecer mientras algo o alguien le distrae para evitar el llanto de la despedida. Al contrario de lo que se pueda pensar, esta conducta es totalmente contraproducente y genera mucha angustia en el niño.

Imaginad que un familiar o un amigo os lleva en coche a un sitio que no conocéis, os abre la puerta del coche, os baja, pone primera y se esfuma. No sabéis donde estáis y encima aparece gente a la que no conocéis de nada. No sabéis si vuestro amigo o familiar volverá o no a por vosotros ni cuando, ni siquiera si lo volveréis a ver.

Os quiero decir que lo mejor es despedirse del niño como Dios manda y explicarle lo que va a suceder para no causarle una angustia añadida al hecho propio de la separación.

“Adiós, mi amor, te vas a quedar un ratito en el cole con tu profe y tus amigos. Saldrán al patio a jugar, cantarán canciones y luego mamá y/o papá vendrán más tarde a recogerte”. Un beso grande y adiós. Y os váis. Si os quedáis alargando la despedida demasiado tiempo, sólo conseguiréis alargar su sufrimiento (tampoco vale espiar por la ventana de la clase, al menos aseguraros de que no os ve).

No quiere decir que con esto el niño no llorará. Aunque os despidáis de él puede que llore, es inevitable (además de normal y sano) que sienta angustia al separarse de sus padres, pero al menos no es la desesperación al ver que te han dejado en un sitio hostil y tus padres desaparecen como por arte de magia.

Con el pasar de los días, cada día haciendo la misma rutina, el niño entrará a clase más o menos contento, pero tendrá la seguridad de que mamá y/o papá volverán luego a recogerle para ir a casa.

Actitud positiva

Tanto los primeros día de cole como los días previos, hay que hablarles de la escuela infantil, de los profesores y de los nuevos compañeritos con actitud positiva. Frases optimistas como “te lo pasarás en grande”, “conocerás muchos amigos”, “vas a jugar, cantar, pintar y divertirte un montón” suelen ayudar mucho.

Conviene también que conozca el colegio, su clase y su profesora antes de empezar oficialmente el primer día. Con todo este preámbulo positivo, el niño irá reconociendo caras, lugares, juguetes, rincones de la clase y al volver a ir se sentirá más confiado y seguro.

Hablar del cole como un sitio al que “tienen” que ir porque no hay más remedio, solitos, un montón de horas, separados de papá y mamá, obviamente, no es de mucha ayuda.

Paciencia y comprensión

Cada niño tiene su propio ritmo, esto lo decimos siempre, tanto para empezar a ir al baño solito como para adaptarse a las nuevas situaciones. Puede que un niño haya llorado como un descosido el primer día y al día siguiente entre feliz, mientras que otro estará un par de semanas llorando pegado a las piernas de su mamá o su papá. Ninguno es mejor, ni peor, simplemente cada uno lo lleva a su manera.

Lo fundamental es tenerles mucha paciencia y comprender el momento por el que están atravesando. También es difícil para nosotros separarnos de ellos. Hablad con vuestro hijo y permitidle que exprese sus emociones, que os cuente qué ha hecho, cómo lo ha pasado en el cole, etc.

Los cuentos que tengan que ver con el tema del colegio y la vuelta al cole pueden ser de gran ayuda para que se sientan identificados con los personajes de la historia así como recurrir al juego simbólico o al hilo argumental para ayudarlos a ponerse en situación.

Con todo esto intento deciros que a la corta o a la larga casi todos los niños acaban adaptándose a la guardería (este es el argumento que dan en muchas escuelas con planes de adaptación ridículos), pero la clave está en hacérselo lo más llevadero posible, conseguir una mejor adaptación de los niños a la escuela infantil.

En definitiva, se trata de implicarnos en sus emociones y que sientan la compañía y el apoyo incondicional de sus padres en los grandes pasos que dan y darán a lo largo de su vida.

Como ayudar a los niños a adaptarse a la escuela (I Parte)

Miles de niños han empezado estos días el colegio o han vuelto después de las vacaciones. Tanto para unos como para otros, la adaptación suele ser un trance difícil (también para muchos padres) pues significa, especialmente para los que van por primera vez, un gran cambio en su vida. Hay algunos consejos que como padres podemos seguir para lograr una mejor adaptación de los niños a la escuela infantil.



Lo primero es ponernos en su piel y comprenderlos. Pensad en un niño que se separa de sus padres por primera vez y lo dejan en un sitio que aún no le resulta familiar, al cuidado de una persona que no conoce, junto con un puñado de niños también desconocidos, y muchos de ellos llorando desesperadamente. A cualquiera, incluso a muchos adultos, le daría un angustia tremenda, ¿verdad?.

Los cambios son difíciles de gestionar, sobretodo para los niños de corta edad. Por tanto, es importante que les apoyemos, acompañemos y ayudemos a adaptarse a la guardería de la mejor manera posible.

Acompañarle

El niño no tiene que quedarse con la sensación de que le “abandonamos” en un sitio nuevo y con gente nueva, sino que le acompañamos a conocerlos. Los períodos de adaptación de las escuelas infantiles suelen ser ridículos, en algunos casos inexistentes por la poca disponibilidad de los padres (los niños van jornada completa desde el primer día).

Si el niño reconoce el sitio nuevo y conoce a las personas nuevas junto a sus padres, apoyado y acompañado durante los primeros días, le resultará más fácil entrar en confianza con ese círculo que si lo dejamos “a la buena de Dios” y que se apañe solito.

Tarde o temprano acabará conociéndolos, tanto el niño que ha sido acompañado primero por sus padres como el que no, pero seguramente para el primero habrá sido menos traumático. De eso se trata.

La seguridad que le brinda la compañía de los padres le ayudará a una mejor adaptación. La cercanía y el cariño de los padres siempre ayuda a una mejor comprensión del mundo que les rodea. A medida que van creciendo van explorando el mundo, poco a poco, de una forma más autónoma.

Conoce el sexo del bebe con un examen de sangre


Mi más enhorabuena a todas las embarazadas y todas las futuras madres, porque ahora podrás conocer el sexo de tu bebé a las siete semanas del embarazo, de forma eficaz y sin que esto implique ningún riesgo.
Con que te hagas un simple análisis de sangre después de estas siete semanas, podrás descubrir si vas a tener un niño o una niña y los riesgos de anomalías genéticas, según varios estudios científicos.
Comparado con los exámenes de orina de la madre, estos recientes estudios muestran que los análisis de sangre son mucho más fiables para conocer el sexo.
Y si lo comparamos con la amniocentesis, el análisis no entraña ningún tipo de riesgo ni para el feto ni para la madre, reduciendo el número de abortos involuntarios.
Frente a la ecografía que también puede determinar el sexo, ésta lo haría posible a partir de las once semanas del embarazo, mucho más tarde que el análisis, aunque no es fiable.
Las estadísticas presentadas por estos investigadores, afirman un índice de precisión en la predicción del sexo del 95 al 99% entre las primeras cinco y siete semanas del embarazo.
En algunos países como Holanda, Gran Bretaña, Francia y España, este tipo de examen ya está siendo utilizado. A su vez, muchos padres que tienen curiosidad por el sexo del bebé, han comenzado a comprarlo vía internet, como una prueba no médica.

sábado 3 de septiembre de 2011

La obesidad infantil y su impacto emocional


Carmen Pont es especialista en Nutrición, licenciada en Farmacia y colaboradora de Bopan.

En su opinión, la falta de actividad física y un tipo de alimentación poco equilibrada y monótona son los factores responsables del aumento de la obesidad infantil.

Para evitarla, recomienda que los niños hagan 5 comidas diarias dentro de una alimentación sana y equilibrada.

¿Qué hábitos nutricionales recomienda para evitar la obesidad infantil?
Es importante que los niños tomen una dieta variada, equilibrada y saludable, restringiendo alimentos que aporten calorías vacías y evitando "picar" entre comidas.

Es recomendable que los niños realicen 5 comidas al día: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.

¿Por qué la obesidad aumenta y afecta especialmente a los niños entre los 6 y los 10 años de edad?

En ausencia de otras patologías o de factores genéticos, la obesidad aumenta porque se produce un desequilibrio energético debido a que la energía ingerida es superior a la gastada, y este exceso de calorías se almacena en forma de grasa.

Actualmente, los niños entre 6 y 10 años disfrutan de un tiempo de ocio cada vez más sedentario, puesto que pasan más tiempo quietos frente a una pantalla de televisión o de ordenador, que realizando actividades físicas, que comportan un mayor gasto energético. Por ello, es importante iniciar a los niños, desde edades tempranas, en la práctica regular de algún deporte.

¿Cuáles son los factores que predisponen a la obesidad en los niños?
Independientemente de las características genéticas individuales, la falta de actividad física y un tipo de alimentación poco equilibrada y monótona, son los factores responsables del aumento de la obesidad.

¿Cómo se diagnostica este trastorno, y en qué etapa de la niñez se hace más evidente?
Obesidad y sobrepeso en la infancia se definen como valores de IMC iguales o superiores a los valores de los percentiles 97 y 85 respectivamente.

En los controles habituales, los pediatras miran la evolución de peso y talla del niño y, teniendo en cuenta su edad, observan en qué percentil se sitúa.

En caso de obesidad infantil, ¿se debe suprimir el pan o reducir su consumo?
Hay muchos otros alimentos que deben restringirse antes que el pan, como las grasas saturadas y los alimentos o bebidas azucaradas. En caso de obesidad infantil, en principio, el pan no debe suprimirse. Es decir, la restricción debe ir dirigida a alimentos muy calóricos y con escaso interés nutricional.

¿Cuáles son las recomendaciones nutricionales durante el crecimiento, teniendo por objetivo la prevención de la obesidad?
El exceso de peso en la infancia tiene repercusiones en la salud, en el desarrollo psicológico y en la adaptación social del niño y, además, predice la tasa de obesidad en el adulto. Por ello, es importante la prevención, inculcando unos buenos hábitos saludablesdesde edades tempranas como realizar una alimentación variada y equilibrada a base de cereales (pan, pasta, arroz) y patatas; y frutas y verduras. Se debe moderar el consumo de grasas y de productos azucarados (embutidos, bollería, chuches, bebidas azucaradas); desayunar siempre y hacerlo de la forma más completa posible, y practicar algún deporte regularmente.

Las vitaminas en el embarazo


Cuando una mujer se queda embarazada, o incluso antes, si el embarazo era buscado, suele tomar complementos de ácido fólico y de yodo, para ayudar a la formación adecuada del feto, sobretodo durante los tres primeros meses de embarazo.

Existen en el mercado complejos multivitamínicos que además de llevar yodo y ácido fólico incluyen “un poco de todo”, cuyo efecto en el bebé y en el proceso del embarazo no se conoce demasiado (recordemos que un exceso de vitaminas no tiene por qué ser bueno), pero que se suelen consumir bastante por eso de: “ya que me tomo una pastilla, si con ésta tomo más vitaminas y minerales, mejor”.

Un estudio reciente realizado en Dinamarca y en EE.UU. ha tratado de arrojar un poco de luz en el asunto, dando como resultado que las mujeres que toman compuestos de vitaminas al quedarse embarazadas podrían tener menos riesgo de tener un parto prematuro o de que el niño tenga bajo peso al nacer, o no.

Para el estudio se ha tomado una muestra de 35,897 embarazadas en Dinamarca y se ha analizado el uso de los complejos multivitamínicos en el periodo comprendido entre las 4 semanas antes de la concepción y las ocho semanas después de la última regla (o sea, un mes antes del embarazo y dos meses después).

Beneficios de los complejos multivitamínicos

Los resultados muestran que las mujeres que tomaron dichos complejos, al menos durante ocho de las 12 semanas, tuvieron un 4,3% de partos prematuros. Las mujeres que no tomaron los complejos multivitamínicos tuvieron un 5,3% de partos prematuros. De igual modo, las que tomaron vitaminas fueron menos propensas a tener un bebé pequeño para la edad gestacional.

Sin embargo…

A pesar de los resultados los investigadores son cautos a la hora de promover el uso de los complejos multivitamínicos por algunas variables que podrían restar credibilidad a los datos obtenidos.

Cuando se consideraron la alimentación y el tabaquismo de las mujeres de ambos grupos las diferencias seguían existiendo, si las madres tenían un peso normal también se veían dichas diferencias (por lo que entiendo que cuando las madres tenían sobrepeso no había diferencia entre las que tomaban vitaminas y las que no).

Al analizar más variables se dieron cuenta de que las participantes que tomaban suplementos tendían a tener hábitos más saludables que el resto, dato importante que podría ser el causante de ese 1% de diferencia que se observa entre unas mujeres y otras.

Para acabar, los autores consideran que faltan estudios que muestren cuáles podrían ser los efectos de las vitaminas en los bebés, por lo que, directamente, no recomiendan a las embarazadas que tomen complejos vitamínicos (ni recomiendan que no los tomen, claro).

Personalmente creo que una mujer no tiene por qué tomar vitaminas adicionales si lleva una alimentación correcta. En la comida están todas las vitaminas, por lo que me ceñiría a tomar el ácido fólico y el yodo exclusivamente.

En mujeres con muchas náuseas y muy poco apetito que ciertamente están comiendo mucho menos de lo que comían antes, sí creo que podría ser interesante tomar algún complejo multivitamínico, pero sólo temporalmente hasta que la mujer vuelva a comer de manera más o menos equilibrada.

Por que es importante la leche en el recién nacido


En Sobrebebes ya te hemos contado los beneficios de la leche materna para el bebé. La naturaleza te brinda el alimento más idóneo para el bebe. Los bebés alimentados con lactancia materna regularán ellos mismos la cantidad de alimento que necesitan.

Leche recien nacido, lactancia artificial
Si das a tu recién nacido  leche de inicio consulta a tu pediatra. El pediatra te indicará la cantidad de leche que debes darle en el biberón acorde a su peso.  En general se suele recomendar 150 cc diarios por kilo de peso. Así un bebé que pesa 4 kilos tomará 600 ml  de leche repartidos en 24 horas (4 x150 cc= 600 cc)
  • Añade un poco más de agua siempre del que te dicen (ejemplo si el biberón es de 90 ml, añade hasta 100 ml), pero no añadas nunca más polvos de leche de formula, eso no beneficiar al bebe.
  • Añadir un poco  más de agua al biberón del recién nacido ayuda a hidratarlo mejor y evitar puede tener dificultades para digerir la leche. Los bebés alimentados con leche de fórmula son más propensos a tener estreñimiento. Darle un poco más de agua en el biberón ayudará a mejorar su estreñimiento.
  • La leche de continuación se prepara con agua de baja mineralización, usa el cacito medidor para añadir las cucharadas que te indica el envase.

Importancia de las caminatas en el embarazo


No importa en que estación del año nos encontremos ni si antes de estar embarazada eras una mujer deportista o más bien pasiva.
Caminar es el ejercicio ideal para todas las mujeres, embarazadas o no, sobretodo para aquellas que por el avance del embarazado no puedan realizar determinados ejercicios.
Caminando se trabajan grandes grupos musculares, desde las piernas hasta los músculos del vientre o de la espalda. Éstos son fundamentales para poder cargar con el peso del bebé a medida que el embarazo progresa.
En otra ocasión, en Embarazo10 hablamos que las embarazadas somos propensas a la retención de líquidos y a la mala circulación de la sangre, pues mediante ésta práctica conseguimos estimular la circulación y la eliminación de líquidos.
Para conseguir resultados óptimos y que no nos cueste realizarlo, lo ideal es que establezcamos una rutina y la llevemos acabo con cierta disciplina. Es necesario que andemos todos los días aproximadamente durante una hora.
El ritmo dependerá absolutamente de cómo nos encontremos y nuestra facultad física para mantenerlo, rápido o lento, lo importante es que caminemos de formaconstante.
La constancia y la perseverancia es fundamental sin llegar a fatigarnos, es preferible caminar a un ritmo medio lento sin agotarnos que andar poco tiempo y rápido.
En cuanto notemos fatiga, es necesario para inmediatamente a descansar y por supuesto, durante todo el ejercicio, sea caminar u otro, debemos beber muchos líquidos para mantenernos en todo momento bien hidratadas.

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