lunes 29 de agosto de 2011
El cuidado de los dientes del niño
Comience aun antes de que los dientes le hayan salido. Usted puede habituarse a limpiar las encías de su bebé con una toallita suave húmeda después de que su bebé se alimenta. Cuando los dientes aparecen, comience a usar un cepillo de dientes para niños de cerdas suaves dos veces al día. En niños en edad preescolar use un poquito de crema dental con fluoruro. No cubra el cepillo con crema dental. Una cantidad del tamaño de una arveja (chícharo) es suficiente; vea la fotografía a mano derecha. Los niños pequeños tienden a tragar la mayor parte de la crema dental y la ingestión de demasiada crema con fluoruro puede ocasionar manchas permanente en sus dientes.
Si usted vive en una área donde el agua de la llave no contiene fluoruro su médico le puede prescribir fluoruro diariamente cuando su niño tiene aproximadamente seis meses de edad. El fluoruro ayuda a edificar dientes fuertes; pero no le dé más de lo que las instrucciones indican. Si usted se salta un día o dos no le de fluoruro adicional para compensar. Del mismo modo que con la crema dental que el traga, el fluoruro en exceso puede causar manchas en los dientes de su niño.
El viejo adagio de evitar los dulces, las comidas pegajosas y los bocadillos o refrigerios entre comidas es un buen consejo. La saliva en la boca puede limpiar los dientes pero necesita tiempo para actuar. Un niño que continuamente toma bocadillos durante el día nunca le da oportunidad a la saliva para limpiar los dientes.
La leche u otros líquidos tomados a partir de biberones pueden crear problemas especiales. Cuando el líquido de la botella permanece en contacto con los dientes durante un tiempo muy largo se forman caries en los dientes rápidamente. Nunca acueste a un niño con un biberón a menos que éste contenga solamente agua. No permita que su niño camine de día de un lado a otro con un biberón y enséñele a usar una taza para tomar alrededor del primer año de edad.






0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada