Ir al contenido principal

Cuidados de la Piel de un Bebe

Todos sabemos que hay que inculcar los buenos hábitos desde el primer momento, y el caso del cuidado de la piel no es una excepción: para mantener su buen aspecto y, sobre todo, su salud, hay que mimarla a diario y emplear sobre ella los productos adecuados. 

Por supuesto, la primera referencia son el pediatra y la matrona, a quienes se ha de consultar sobre los cuidados dermatológicos del recién nacido, en especial si se da algún problema como la clásica dermatitis, eccema o sarpullidos. La piel del recién nacido nos parece tan delicada que da miedo hasta tocarla. 

En ocasiones, puede estar recubierta de un suave vello llamado lanugo, que se trata de una protección que desarrollan los bebés cuando aún están en el vientre materno y que desaparece en el transcurso de unos días. Es cierto que durante esos primeros días, la piel de los pequeños es especialmente delicada y puede mostrar una especial sensibilidad hacia ciertos componentes químicos presentes en la ropa nueva o en la ropa que ha sido lavada con detergente y suavizante. 

Para prevenir, la Sociedad Americana de Pediatría (SAP) recomienda aclarar dos veces las prendas de los recién nacidos, así como su ropa de cama, los "arrullos" en los que se les envuelve, los pañitos, faldones y, como norma, todo aquello que vaya a entrar en contacto con la piel del bebé. 

Es aconsejable emplear un jabón con PH neutro, y en el mercado pueden encontrarse productos específicos para el lavado de ropa de bebés. Además, hay que huir de los detergentes muy perfumados, pues su delicioso olor es producto de perfumes artificiales que también pueden irritar la piel de los pequeños... que por sí sola ya huele divinamente. 

ZONA DE MÁS ATENCIÓN 

Una de las zonas que más atención requieren durante los primeros meses es todo el área que está cubierto por el pañal, ya que está expuesto a una humedad constante. A pesar de ese invento brillante y ahorrador de tiempo para las mamás que son las toallitas húmedas, si no tienes prisa es mucho mejor emplear para lavar esa zona un paño humedecido con agua tibia, secarlo con otro paño de algodón y dejar el culito al aire todo el tiempo posible. 

Cuando se le enrojece esa zona se trata de la llamada "dermatitis del pañal", debido la mayoría de las veces a que el bebé ha tenido puesto el pañal húmedo demasiado tiempo, o a que el pañal estaba demasiado apretado. Como medida preventiva los pediatras aconsejan, además de cambiar el pañal con la mayor frecuencia posible, extender por toda esa zona una crema que contenga óxido de zinc, ya que actúa como una barrera natural entre la piel del bebé y la humedad. 

Las cremas para la zona del pañal con óxido de zinc y las pastas al agua, de base acuosa, son una alternativa natural frente a aquellas que tienen como base aceites minerales como el petrolato o la parafina líquida. 

Otra buena elección para mantener a raya la humedad dentro del pañal y proteger la piel del bebé son los polvos naturales, a base de almidón de maíz y distintas hierbas molidas. La SAP desaconseja el uso de los tradicionales polvos de talco, ya que su inhalación accidental puede provocar problemas respiratorios al pequeño. 

¡A LA BAÑERA! 

La hora del baño es un buen momento para establecer una rutina de cuidado de la piel de los niños que después ellos prolonguen cuando crezcan. Como norma general en el caso de los recién nacidos, la SAP establece que hasta que el cordón umbilical se desprende sólo se les debe lavar con una esponja humedecida, y no necesariamente a diario si se mantiene una adecuada higiene en la zona del pañal.

Después es cuando llega la diversión, y a medida que pasan los meses pueden pasar más tiempo jugando en la bañera.  Hay numerosos productos específicos para niños y, aunque los primeros meses es recomendable evitar los jabones perfumados, cuando vayan creciendo lo pasarán en grande jugando con la espuma. 

La piel de los pequeños debe ser lavada con suavidad, enjabonando cada zona con una esponja muy suave o con un paño de algodón. Durante los primeros meses existen numerosos productos que sirven tanto para el cabello como para el cuerpo, y hasta que tienen unos años no es necesario usar acondicionadores. 

El secado, siempre con toalla o albornoz de fibras naturales y sin frotar: lo mejor para que la piel conserve la humedad es secarla con suaves toques y aplicar después una loción, crema o aceite -de nuevo, cuanto más natural, mucho mejor-. 

Ese momento es perfecto para dar un suave masaje a los niños: nunca hubo mejor tratamiento para la piel de los pequeños que unas suaves caricias, que además le relajarán y según los expertos fortalecen los vínculos entre padres e hijos y favorecen el sueño. Cuando son algo mayores, a partir de los dos ó tres años, se pueden emplear en la bañera divertidos productos como "bombas" que se disuelven con un delicioso aroma o jabones que producen espuma en abundancia. Además, serán ellos quienes "ayuden" a extender la crema por todo el cuerpo. 

OJO CON EL SOL

La protección solar, que cada día cobra más importancia, es crucial para los más pequeños, por lo que durante los primeros seis meses de vida no se les debe exponer de forma directa a los rayos del sol. Los mejores aliados son los sombreros, parasoles, y un buen protector solar pediátrico aplicado de forma concienzuda, y muy especialmente en las zonas que la ropa no cubre.

Existen numerosos protectores solares destinados a los niños, algunos de ellos en barra ó "stick", muy cómodos de aplicar en el rostro. Lo importante es que el factor de protección sea el más alto, los denominados "bloqueadores" o "pantalla total".

Cuando los niños están bajo el sol, es mejor cubrirles con prendas claras de tejidos naturales. Y aunque las gafas de sol para bebés puedan parecer un complemento estrambótico, lo cierto es que protegen sus ojos de los rayos solares.

Comentarios

Popular Post

Como aliviar el dolor de encía en los bebes

Algo le está incomodando a tu bebé… llora, no se calma con nada, casi no puede dormir, y tú no sabes por qué. Tu bebé tampoco lo sabe, pero puede ser que sus primeros dientes están por salir y le están molestando las encías. En Vida y Salud te contamos algunas señales para identificar esta situación a tiempo y ayudarle a tu hijo a calmar su molestia. Parece irónico, pero la dentición, el proceso que le permite a tu hijo tener esa linda sonrisa que alegrará tu vida, puede ser doloroso, especialmente al principio. Entre los 4 y los 7 meses de edad, cuando los primeros dientes empiezan a abrirse paso a través de las encías, tu bebé puede sentir incomodidad y algo de dolor. ¿Cómo sabes si tu bebé está empezando la dentición? Aunque no le sucede igual a todos los bebés, algunos muestran las siguientes señales de que sus primeros dientes están en camino: Babea más de lo normalQuiere morderlo todoSus encías se ven hinchadas y un poco más rojasEstá irritable por algunos días, o incluso semanasLlo…

Dientes precoces o tardíos

Dientes precoces o tardíos, uno o varios a la vez... No existe un patrón preestablecido para la aparición de los primeros dientes de un bebé, pero a menudo supone un pequeño mal trago para el retoño y sus padres. Y decimos "a menudo", porque seguro que habrás conocido a alguna madre que presuma de que sus hijos "ni se enteraron" del comienzo de la dentición. ¡Qué suerte!
Los primeros dientes del bebé, por lo común, hacen acto de presencia entre los cuatro y los siete meses de vida, aunque esto tampoco es una verdad inamovible, ya que el factor genético influye en esta cuestión.
Si tú o tu pareja tuvieron una dentición precoz o tardía, es probable que a tu bebé le ocurra lo mismo.
Los hay que cumplen un añito y siguen desdentados. Si este es tu caso, no te preocupes: seguro que el pediatra ya te ha asegurado que tu bebé dispondrá de una fantástica dentadura tarde o temprano.
Lo habitual es que los primeros dientes en "romper" sean los dos incisivos inferio…

El cerebro del bebe

Un equipo del Clinical Sciences del Imperial College de Londres ha utilizados resonancias magnéticas funcionales en 70 bebés para ver qué ocurre en sucerebro en estado de reposo. Los resultados se han publicado en la revista Jounal Proceedings of teh National Academy of Sciences.   Los bebés tenían entre 29 y 43 semanas de desarrollo. Desde prematuros a bebés a termino, estos bebés estaban recibiendo tratamiento en la Clinical Sciences del Imperal College y sus padres autorizaron el estudio. En el estudio vieron como desde las 29 semanas del bebé a los bebés ya a termino (de 40 semanas o más) se han producido cambios.  Sus cerebros tienen una serie de redes ya formadas. El cerebro adulto posee una serie de redes que están constantemente activadas aún cuando la persona está en reposo. Los investigadores encontraron esas mismas redes del cerebro adulto en los bebes a término.