lunes 16 de enero de 2012

Hablamos de la tabla China

La tabla china es uno de los sistemas más conocidos para predecir el sexo del bebé. La predicción del sexo del bebé se puede usar como guía, en caso de que tengas curiosidad por saber antes de que nazca, si el bebé que llevas en tu barriga será un niño o una niña.

Tener una idea del sexo del bebé antes del parto puede ser muy útil para anticipar compras, elegir nombre o escoger los colores más adecuados para decorar su habitación.

¿Te gustaría saber el sexo de tu futuro bebé?
Desde hace cientos de años, circula esta tabla china que precide el sexo del bebé calculando la sinergia entre dos parámetros. Para predecir el sexo de tu futuro bebé, la tabla china determina, considerando la edad de la madre y el mes en que tu bebé fue concebido, el sexo del hijo que vendrá al mundo.

En el caso de que la madre haya nacido en cualquier mes que no sea enero y febrero, su edad lunar es su edad actual más 1 si ya pasó el cumpleaños en el momento de concebir. Si naciste en enero o a comienzos de febrero, súmale 2 años si en el momento de concebir ya había pasado su cumpleaños.

Un secreto bien guardado
Cuenta la leyenda, que esta tabla fue enterrada en una tumba de la familia real china hace 700 años. Actualmente, el original está guardado en el Instituto de Ciencia de Pekín. Al parecer, cuando se usa bien, la tabla acierta en un 90 por ciento de los casos. Sin embargo, no hay estudios científicos al respecto. Debes tener en cuenta que puede haber variaciones, si desconoces el momento exacto de la concepción, sobre todo, si se ha producido a caballo entre dos meses, o si tienes una menstruación irregular.

En ambos casos, es posible que los resultados no sean fiables para predecir si el bebé será niño o niña. No obstante, si todavía no estás embarazada, sólo debes intentar concebir en el mes correspondiente al sexo que desees de acuerdo a esta tabla. Y si ya estás embarazada, esta tabla china también te sirve para conocer el sexo del bebé que llevas dentro.

Tabla china para predecir el sexo del bebé
Para usar esta tabla, sólo debes buscar el casillero de acuerdo al mes en que concebiste, aproximadamente 2 semanas después de la fecha de tu última menstruación, y la edad que tenías en ese momento. Su lectura es muy sencilla: en las columnas verticales aparecen los meses del año y en las filas horizontales la edad de la madre. Escoge el mes en el que se produjo la concepción y la edad de la madre en dicho momento.


sábado 14 de enero de 2012

Como eliminar los piojos en los niños con vinagre

Con la vuelta al colegio, los niños vuelven a juntar sus cabezas para abrazarse tras unos días sin verse por las vacaciones, jugar, hacer los deberes y estudiar. Este es el caldo de cultivo ideal que esperan los piojos para volver a reproducirse y es el momento de tomar medidas. Una de ellas puede ser el uso de ácido acético, el principio activo que contienen muchos productos farmaceúticos para eliminar los piojos y que forma parte de la composición del vinagre.

El vinagre puede combatir de manera eficaz las liendres de los piojos que están bien adheridas al cabello de los niños. Este remedio natural no consigue matar o eliminar a los piojos adultos, ni tampoco a las liendres, pero sirve para desprender los huevos del pelo, ya que la hembra del piojo utiliza su saliva para pegar sus huevos al cabello, y esta saliva es tan potente que funciona como un pegamento o cemento para asegurar que el huevo no se desprenda hasta que eclosione.

¿Qué tiene el vinagre para que desprender las liendres?

El vinagre es un producto natural, que surge de la fermentación de las manzanas, uvas, arroz o azúcar, cuando se exponen al aire. La bacteria que convierte en la manzana en sida o la uva en vino es el ácido acético, que da al vinagre su olor característico.

Pero, además el ácido acético tiene propiedades antisépticas, que le permiten matar gérmenes, cuando se prepara en concentraciones variables. El ácido acético, en su forma pura, es sumamente corrosivo y puede ser peligroso trabajar con él, ya que requiere precauciones especiales. El vinagre, al contrario, tiene normalmente una concentración de ácido acético baja, alrededor de un cinco por ciento. No obstante, cuando se utiliza para desprender las liendres del cabello de los niños debe diluirse: una parte de vinagre por tres de agua.

El uso de vinagre para el tratamiento de la infestación por piojos tiene la ventaja de evitar una nueva infestación. Después del lavado con un champú para eliminar los piojos de la cabeza, puedes terminar el último aclarado con una solución de vinagre blanco caliente. El vinagre debe estar tan caliente como sea posible para aumentar su eficacia.

Después es muy importante pasar el peine de púas finas o lendrera por todo el cabello para deshacerse de todas las liendres. Peina todo el pelo sección por sección, tomándote tu tiempo para hacerlo bien. Repetir el tratamiento a los 7 días es esencial. El cabello queda muy brillante, pero con característico olor a ensalada que permanece a lo largo de todo el día. Por este motivo, es recomendable usar las lociones antipiojos y liendres que contienen este ácido acético. Tienen la ventaja de ser tan eficaces como el vinagre puro, pero huelen mucho mejor, si el olor del vinagre te parece desagradable.

Recuerda que para evitar otra infestación de piojos, debes lavar y secar la ropa usada a la temperatura más alta posible. Los piojos no sobreviven a una temperatura superior a 41 ºC. Y no olvides poner peines y cepillos en agua hirviendo con un chorro de vinagre durante al menos cinco minutos.

viernes 13 de enero de 2012

La importancia de asistir a la escuale

Es necesario ir al colegio no solo para aprender a leer, escribir y a contar. Además de aprender todo eso, el niño va formando gradualmente su carácter, su capacidad de reflexión y juicio, al tiempo que se le amplían los conocimientos.


En los países más avanzados, la escolaridad es obligatoria y gratuita y, prácticamente, con igualdad de oportunidades para todos los escolares. El período de estudios obligatorio suele tener una duración de ocho a diez años.

Los países que disfrutan de una economía desarrollada han hecho obligatoria la escuela para todos los niños. Hay que saber leer, escribir y contar para ejercer un oficio, por modesto que sea. Todavía existen, en muchas partes del mundo, infinidad de niños que no pueden ir al colegio: en Asia, en África y América del Sur. Sus gobiernos todavía no han construido suficientes escuelas ni formado bastantes maestros para que la educación elemental sea accesible a todos. Así que, los que puedan ir a la escuela, busquen no perder ni un solo día de clase.

En muchos países, los niños van al colegio. Pero, por desgracia, ocurre que algunos países son demasiado pobres para construir colegios y formar profesores. Sin hombres instruidos, estas naciones están condenadas a ser pobres.

jueves 12 de enero de 2012

Que dar a comer a los bebes a los 4 meses


Tu bebé ya tiene 4 meses. ¡Felicitaciones! Ya es tiempo de que empiece a ingerir alimentos lentamente, para pasar a un período de transición de la leche a otro tipo de alimentos. Por esto, en EntrePadres te presentamos los cereales para bebés de 4 meses que puedes prepararle a tu hijo, con lo que ayudarás a su sistema digestivo a ir adaptándose.

¿Por qué cereales a los 4 meses?

A los cuatro meses de edad tu bebé ya está desarrollando la coordinación para movilizar el alimento sólido de la parte delantera de la boca a la parte posterior, para deglutirlo. Al mismo tiempo, el control de la cabeza de tu bebé va mejorando y ya está aprendiendo a sentarse con apoyo, con lo que podrá ir incorporando alimentos sólidos, lentamente, a su dieta.

La incorporación de alimentos sólidos a esta edad es un complemento a la leche materna y para saber que ya es momento de hacerlo puedes contestarte las siguientes preguntas:

¿Tu bebé puede sostener la cabeza en una posición estable, vertical?
¿Puede sentarse con apoyo?
¿Está interesado en lo que estás comiendo?
Si es así, y tu pediatra te lo aconseja, ya podrás empezar a complementar la dieta de tu bebé.

¿Qué puede empezar a comer?

La primera dieta, además de la leche materna, que probará tu bebé es el cereal para bebés. Puedes hacer una mezcla de 1 cucharada (15 ml) de un cereal para bebés, con 4 o 5 cucharadas de leche materna o fórmula y se lo das en un biberón los primeros días. También puedes darle cereal de arroz.

Lo mejor es que vayas acostumbrando a tu bebé a sentarse verticalmente y darle su cereal con una cuchara pequeña, dos veces al día. Para variar, puedes ofrecerle un grano de avena o cereales de cebada. Algunos bebés comen su cereal con mucho entusiasmo, y otros no se convencen fácilmente, así que debes tener paciencia y seguir intentándolo.
Cuando tu bebé consuma correctamente sus cereales puedes ir introduciendo, poco a poco, un puré de carne, verduras y frutas. Lo ideal es que ofrezcas un solo ingrediente al principio, y en unos tres a cinco días más agregues otro alimento. Así, si tu bebé tiene una reacción a un alimento en particular (como diarrea, erupción cutánea), sabrás cuál fue el culpable.

miércoles 11 de enero de 2012

El lenguaje del bebe hasta los dos años

Ya han pasado doce meses desde el nacimiento de nuestro hijo, y en este tiempo hemos podido comprobar como crece, y cómo se van desarrollando nuevas habilidades con las que adaptarse al mundo que le rodea.



Poco a poco es capaz de moverse con mayor autonomía y de realizar movimientos más complejos que le ayudarán a conseguir diferentes objetivos. Su capacidad cognitiva también se desarrolla a medida que interactúa con el mundo, investigando su entorno y jugando con diversos objetos y personas. Y el desarrollo del lenguaje de uno a dos años también va a ser bastante significativo.

Comienza a realizar emisiones que le permitirán regular con mayor facilidad su entorno para lograr aquellas cosas que no están al alcance de su mano y que son de su interés, así como de tener un poder de comunicación mayor, ya que no sólo empleará los gestos para hacerse entender, sino que poco a poco su repertorio de sonidos irá en aumento.

Entre los doce y los dieciocho meses

Inicialmente, nuestro hijo comenzará usando entre una y tres palabras (las cuales poco a poco irán aumentando) con sentido referencial, es decir, que quieran significar una persona, comida u objeto en concreto. Para aquellas palabras que él no conozca, en especial de objetos y animales, usará sonidos sonidos onomatopéyicos con el fin de hacerse entender.

Es en esta etapa cuando más usará frases de una sola palabra, también conocidas como holofrases (como por ejemplo “pelota” para referirse a “quiero esa pelota” o “pan” para decir “quiero más pan”) para comunicarse verbalmente con su entorno, ya que aún no está capacitado para emitir frases de mayor longitud. No obstante, poco a poco, según va creciendo, irán apareciendo un mayor número de palabras reales que empleará en su lenguaje espontáneo, llegando a emplear diez o más palabras señas u onomatopeyas a lo largo de este semestre.

Los sonidos que con más frecuencia podremos distinguir en esta etapa son, principalmente, el sonido /t/, /n/, /m/, /p/ y /b/ ya que son los sonidos que a la hora de articular nos resultan más fáciles de hacer dado a que no suponen demasiada dificultad articulatoria.

Cuando nos ponemos a jugar con ellos, o incluso en las rutinas de la vida diaria, podemos comprobar como nuestro pequeño puede imitar vocalizaciones, exclamaciones o gestos faciales que nosotros hagamos, además de repetir adecuadamente sonidos onomatopéyicos de objetos o de animales.

Según vaya creciendo, será capaz también de imitar palabras conocidas formadas por dos sílabas diferentes (ma-pa, ba-ta…), así como de imitar palabras conocidas que oye en una conversación o los gestos que observa en los demás al hablar, siempre y cuando estas palabras o gestos estén dentro de su repertorio y que le resulten conocidas.

Su comprensión poco a poco también va enriqueciéndose: responde con gestos apropiados a diferentes mandatos que se le piden (“coge la pelota”, “no corras”...), señala objetos comunes de su entorno cuando se le nombran con palabras o gestos, nos indica su edad levantando el dedo índice cuando se le pregunta…

A la hora de contarle un cuento, comienza a mantener interés por las imágenes que presentade, poniendo el dedo índice sobre alguno de los dibujos e incluso puede identificar la mayoría de los objetos comunes cuando se le nombran, mirando o bien señalándolos con su dedo índice, e incluso puede llegar a identificar una imagen concreta entre dos.

Todo lo anterior se traduce en que su comunicación es cada vez más eficaz, ya que utiliza palabras o gestos para comunicar sus deseos. Utiliza los protoimperativos (gestos mediante los cuales el niño nos usa para conseguir algo) y los protodeclarativos (gestos que usa el niño para compartir nuestra atención respecto a un objeto que señala). Además, cuando vocaliza cambia la intensidad o el tono para hacerse entender mejor.

Entre los diecinueve y los veinticuatro meses

A medida que nuestro hijo se acerca a los dos años, su repertorio de sonidos y de vocabulario aumenta paulatinamente. Comienza a combinar dos palabras que suelen ser, en su mayoría, nombres (comunes o propios) o verbos. Además, sobregeneraliza el significado de las palabras, ya que para él todo animal de cuatro patas es un perro o todo la carne será “chicha”.

Al alcanzar los veinticuatro meses, nuestro pequeño contará con un repertorio de 50 palabras aproximadamente, las cuales irá combinando con algunos artículos determinantes e incluso utilizando pronombres (eso sí, con errores). Pero la mayor parte del tiempo que se quiera referir a sí mismo empleará su nombre en lugar del pronombre “yo”. Sus frases pueden ser de dos o tres elementos las cuales, generalmente, suelen ser combinaciones de verbo seguido de un sustantivo.

Como ocurría en el semestre anterior, cuando estamos en una situación lúdica podemos comprobar como nuestro hijo puede imitar bastante bien movimientos nuevos visibles, sobre el propio cuerpo, o sonidos del entorno (animales, motores, reloj, teléfono…). También es capaz de imitar palabras nuevas sencillas de dos sílabas y sonidos de forma precisa. Además, poco a poco irá integrando en su lenguaje espontáneo aquellas oraciones de dos o tres palabras que imita del adulto.

Su comprensión también nota cierta mejoría, ya que ahora responde adecuadamente y discrimina mejor entre varios sonidos del ambiente, además de poder seguir órdenes que comprendan una acción dentro de un contexto determinado, e incluso puede llegar a realizar dos acciones seguidas.

Si estamos leyendo un cuento juntos, notamos como es capaz de identificar la mayoría de los objetos comunes cuando se le nombran, mirando o bien señalándolos con su dedo índice. Además, si le presentamos cinco dibujos o más y le pedimos que seleccione uno en concreto, podrá hacerlo sin mayor dificultad.

En definitiva, nuestro pequeño manifiesta conocimiento de nuevas palabras a un ritmo creciente, el cual se traduce en, por ejemplo, ser capaz de seleccionar de forma adecuada dibujos que representan un gran número de objetos, personas y acciones básicas.

Su comunicación consiste ahora en una mezcla de jerga y palabras reales que emplea para comentar algo, pedir objetos y acciones por parte del adulto (por ejemplo, repetir algo que le hace mucha gracia) o simplemente para conseguir atención. Notamos como es capaz de saludar a las personas con gestos o vocalizaciones apropiadas o de dirigirse al adulto para conseguir información con una mirada interrogativa, cambios en la tonalidad o intensidad de la voz o con palabras. Además, esta correspondería la etapa del “no”, ya que es su respuesta ante cualquier cosa que no queire hacer o como medio para protestar por algo.

sábado 3 de diciembre de 2011

El oído de un recién nacido

Es capaz de distinguir sonidos desde el útero materno. Incluso reconoce la voz de la madre y una vez nacido reacciona ante sonidos que ha oído en el vientre.



Le sobresaltan los sonidos fuertes y repentinos y le desagradan los sonidos agudos. En cambio, disfruta con los sonidos suaves, rítmicos y repetitivos. Y no hablamos sólo de música sino de sonidos continuos como por ejemplo el ruido de la aspiradora o del secador del pelo.

Lo que más llama su atención son las voces de las personas de su entorno, especialmente la su madre, que es quien le cuida. Por cuestión de supervivencia, está programado para prestarle atención.

Le produce placer oir las palabras dulces de su madre, aunque los primeros días la función de mirar y escuchar va separada y aún no gira la cabeza hacia donde proviene la voz.

Los sentidos del recién nacido le permiten empezar a establecer una relación con las personas y con el entorno que le rodea, pero desde luego, lo que más estimula los sentidos del bebé es la cercanía de su madre, estar en contacto con ella el mayor tiempo posible y oir su voz.

El tacto de un recién nacido

El tacto es el sentido más importante para el bebé, porque ser tocado, abrazado, acariciado y cogido es además una necesidad del recién nacido.

Lo que más disfruta es el contacto piel con piel. Al colocarle sobre el pecho su respiración se vuelve más profunda, sintiéndose relajado y reconfortado.

La piel del bebé es muy sensible. A través de ella es capaz de percibir el frío, el calor, la humedad, así como la suavidad o la rugosidad de telas u objetos.

El tacto también pone en marcha algunos reflejos del recién nacido como el reflejo de prensión plantar o el reflejo de búsqueda al acariciarle la mejilla.

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